El pasado 13 de julio se realizó en Bogotá, el primer teatro-foro organizado entre Inwent y el programa de la Cooperación Técnica Alemana, Cercapaz en alianza estratégica con la Casa del Teatro Nacional. El evento que contó con la dirección de los expertos Till Bauman y Héctor Aristizabal, buscó a través de las diferentes técnicas y herramientas que brinda el teatro-foro, aportar a la construcción de paz.
El teatro ha demostrado ser
una herramienta de carácter transformativo
que no solamente concientiza, proponer o describir una
situación, sino que da la oportunidad a las personas de entrar en la
situación descrita e introducir novedades, propiciando así
un cambio. De esta manera el teatro da a los actores la posibilidad de ver y
vivir conductas alternas frente a situaciones concretas para eventualmente
aplicarlas en sus vidas.
Los dos expertos abrieron el
evento contando sus experiencias en distintos países, y escenarios como por
ejemplo en cárceles, y explicaron el porque han optado por acompañar procesos sociales a través del
teatro-foro. Posteriormente se presentó la obra de Héctor Aristizabal “Viento nocturno”, en la cual narra - desde su propia historia de vida - el impacto
de la violencia en su familia y contexto social. Esto generó emociones de tristeza, frustración, desesperanza,
impotencia y mucho dolor en el público asistente; sin embargo, a partir de la
atmósfera generada, la aplicación de tres técnicas del teatro foro con el público permitió la realización de una catarsis que transformó
el contexto generado en un ambiente de esperanza y prospectiva.
El evento contó con un
público variado, entre ellos, aliados y contrapartes del Programa Cercapaz como Transparencia por Colombia, Federación
Colombiana de Municipios, Justa Convivencia - Nivel Nacional, Norte de
Santander y Caldas, la Red
PaZCal, Organizaciones de Mujeres,
la Red Nacional de Masculinidades para la equidad de Género, Observatorio para
la paz y jóvenes que tienen iniciativas artísticas propias, como el cine club
de Pensilvania o el grupo de música de Chinchiná cuyo interés es promover
acciones de paz y, al igual que otros asistentes, manifestaron su intención de implementar la
herramienta.
Muy satisfecho se mostró el
público con la metodología utilizada durante el evento y el primer ciclo de
talleres realizado a mediados de julio, porque – según ellos y ellas - “aprende
haciendo” y se potencian dimensiones que no siempre se tienen en cuenta como la
creatividad y la emotividad.
El 26 y 27 del presente mes
finalizaron los talleres en Bogotá - a cargo de Héctor Aristizabal. – y se
inicia el ciclo de formación en Cúcuta que será del 28 al 31 del Julio en
alianza con la Universidad Francisco de Paula Santander y Concejo Noruego para
los Refugiados.
En el marco de esta
formación, se realizará en Norte de Santander, el 29 de Julio por primera vez
en la región, la jornada “Un tinto para hablar de paz” en la Universidad
Francisco de Paula Santander de 3:00 p.m. a 7:00 p.m. El evento hará referencia
a los “Aportes del Teatro a la Construcción de paz” y contará no sólo con la
participación de Héctor Aristizábal y la presentación de su obra “Viento
Nocturno”; también participarán Guido Ripamontti y Yolanda Consejo –
voluntarios del PDP – MM (Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio) y
directores del grupo de teatro del Centro Cultural Horizonte de la Ciudadela
Educativa de Barrancabermeja – y Edward Granados y Jaqueline Maldonado del
Teatro La Nona – Pamplona -. La entrada es libre!
ENTREVISTA A HÉCTOR ARISTIZÁBAL
¿Por qué y de qué manera sirve el
teatro como herramienta para la construcción de paz?
El teatro es una forma de re humanizarnos, de mirar quienes somos, de
explorar nuestras raíces, nuestra identidad y sobre todo de imaginar lo que
queremos; de transformar las condiciones de vida de cualquiera, y, a través de
la historia yo pienso que podemos ver esas expresiones . No solo en el teatro
sino en el arte en general.
En mi caso particular yo utilizo el teatro y sobre todos las técnicas
llamadas teatro del oprimido desarrolladas por Augusto Boal. Se trata de
técnicas específicamente orientadas como herramientas para trabajar con
comunidades, en los retos, en las dificultades, las opresiones que la comunidad
identifica. Yo utilizo el teatro
como un laboratorio para explorar alternativas, posibilidades y quienes las
encuentran no son los expertos, sino las personas que crean las obras, o
sea, las personas de la comunidad.
Y la otra característica
que a mí me interesa es el teatro como ritual y que se conoce como el lugar en
que la humanidad y las comunidades se reinventan a sí mismos, se reconocen, se
resignifican. En ese sentido el teatro es una herramienta de transformación
social humana. Más o menos esas son las dos vertientes en las cuales yo entiendo
el uso del teatro.
¿Hablamos entonces de un teatro
terapéutico?
Yo he sido terapista por 20
años, psicólogo, y me interesa la psicología, el psicoanálisis, la psicología
social etc. He utilizado el teatro en mi trabajo como psicólogo como ahora que
entreno personas interesadas en la transformación social, en los procesos de
paz, educadores y activistas, porque el teatro es terapéutico. Sin embargo,
cuando yo invito a la gente a participar en un taller de teatro no los estoy
invitando a que hagan terapia. El objetivo es estético, es crear belleza porque
la belleza es quizás la mejor manera que yo conozco de trabajar con el
psiquismo.
¿Cómo es el trabajo y la preparación de los actores? ¿Cómo
llegas a estas comunidades? ¿Cómo se da todo el proceso?
Cuando voy a una comunidad o a un grupo especifico que nunca ha hecho
teatro, generalmente comienzo con juegos, porque el juego nos conecta con el
cuerpo.
El juego no es un ejercicio
únicamente mental y verbal. No hay un imperialismo de la palabra, sino que está
el movimiento, está el sudor, está el toque, está la risa, el llanto y se
produce una circulación impresionante de energía y con eso es que se crea la
acción.
Yo nunca he estado con un
grupo que no quiera jugar. Yo trabajo en zonas de conflicto, trabajo con
palestinos e israelíes, trabajo con pandilleros de dos pandillas diferentes,
etc., y en estos escenarios la mejor manera que yo conozco de democratizar un
espacio es a través del juego.
¿Con esta herramienta, que es el
teatro, que nuevas posibilidades surgen para estos actores?
Lo que estamos haciendo influencia no solo a aquellos que se meten en el
escenario, o que actuaron en la obra, sino que toda la comunidad logra a través
de las imágenes y de los personajes verse reflejada a sí misma; ver qué otras
cosas se pueden hacer, que otras alternativas existen. No porque lo dice el
profesional, sino porque ellos lo vivieron o vieron a otra persona con la cual
se han identificado.
En lo que yo estoy
interesado es en como reconectarnos con la imaginación, como reconectarnos con
la capacidad de imaginarnos un mundo distinto; es importante encontrar que
todos tenemos el poder de imaginar y de actuar, de crear acción.
El teatro se convierte en un ensayo para la vida de donde se pueden
hacer reflexiones y cambios o alternativas.
¿En que ámbito se ha utilizado esta
herramienta con mucho éxito?
En Afganistán se están usando estas técnicas. En medio de la guerra en Palestina hay
grupos profesionales y no profesionales utilizando estas técnicas. En África
hay cantidad de grupos utilizados para educar la población en relación al SIDA
y el VIH invitando a la gente a que se haga el test y a que se tome la
medicación. Una de las características de este tipo de teatro es que es muy
flexible y se puede utilizar de muchas maneras. Se puede aplicar en pedagogía,
en política, en organizaciones, para procesar cosas y para hacer teatro. Para
hacer obra de teatro inspiradas en estas técnicas. Yo también las utilizo
cuando hago teatro tradicional como formas de ensayo de crear los personajes.
¿Y aquí en Colombia, cual ha sido la
experiencia?
Paradójicamente es tal vez
el país que yo conozco en el que menos se ha utilizado el teatro del oprimido.
Aquí, obviamente, hay una gran tradición de teatro colectivo, recreación
colectiva, de teatro político, de teatro estilo fanfarria, teatro con raíces en
las formas de expresión de la comunidad pero también con elaboración estética y
tenemos grupos fantásticos que llevan años trabajando.
¿Qué te ha motivado a ti en lo
personal a trabajar en esto?
Yo trabajo en proyectos y
en comunidades. Me exilié en Estado Unidos y allá conocí a Boal personalmente
hace 15 años y comencé a entrenar con él y me ha parecido una de las
herramientas más versátiles, más poderosas y mas rápidas de trabajar con la
gente y me ha permitido traer los tres ríos que han alimentado mi vida que son:
- La psicología o mi interés en cómo ayudar a la gente a superar todos
estos problemas que tenemos, la pobreza, la violencia etc.,
- Mi parte de activista: el teatro activa al otro sin decir al otro que
hacer,
- Y, obviamente, mi deseo artístico, mi necesidad estética de expresarme
y de transformar mi propia vida.
¿Cómo puede la Cooperación Internacional
aprovechar este tipo de herramientas para la construcción de paz?
Yo lo que he visto y conocido de ustedes es que hay cantidad de escenarios
completamente listos, preparados y fértiles para el uso de estas técnicas, para
procesar el trabajo de una manera que incluya el cuerpo, esto permitiría ese
proceso, el trabajo que están haciendo con jóvenes con mujeres, con
desplazados, con el dialogo entre estancias estatales o gubernamentales y las
estancias civiles, yo personalmente, y sé que es una tradición aquí, no tengo ninguna confianza en el
gobierno ni en los burócratas, nada que venga de ahí, que es lo que quieren?,
cual es la intensión?. El principal uso de esta herramienta es el dialogo, en
el que inclusive los opuestos pueden coexistir, porque aquí las dicotomías
desaparecen completamente, esa forma maniquea de ver el mundo desaparece, a mi
no me importa de dónde vienes tu, cuál es tu sistema de valores si estas
dispuesta a cuestionarlo conmigo, entonces yo voy a aprender cantidad de ti tu
a lo mejor aprendas de mi, y este tipo de trabajo a través de las imágenes
donde no hay discurso ideológico donde yo no te estoy tratando de cambiar a ti
o tu a mí , donde no es mi punto de vista sobre el tuyo o el tuyo sobre el mío,
al mantener esa tensión permite la creación de algo nuevo y eso es lo que me
interesa.
Cooperación entre Estado y Sociedad Civil para el Desarrollo de la Paz. Tel (+571) 3815000 Ext. 2700 - 2705 | Fax Ext. 2704 | Calle 26 No. 13 - 19 piso 27 Edificio FONADE, Bogotá, Colombia.
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